Dermatología / Dermatología Clínica

Rosácea

La rosácea se caracteriza por el enrojecimiento y congestión del rostro que en un comienzo son transitorios pero con el tiempo pueden convertirse en permanentes. La enfermedad se debe a una predisposición genética (pieles blancas, sensibles) sumada a múltiples factores desencadenantes (comidas, bebidas, calor o frío intensos, emoción brusca). Dado que la rosácea tiende a evolucionar presentando daños difícilmente reversibles, es conveniente realizar la consulta en estadios tempranos, es decir, cuando aparecen los primeros episodios de enrojecimiento súbito, ardor y sensación de piel irritada y sensible. El tratamiento se determinará según el estadio en el que se presente la rosácea. Se indica evitar los factores desencadenantes y utilizar productos locales específicos. El tratamiento con Luz Pulsada Intensa otorga importantes beneficios a esta patología.

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